viernes, 2 de marzo de 2012

Locos


Voy a entrada por mes, esto está fatal, huele a cerrado, no viene la de la limpieza ni a ventilar.

Pero bueno, todo sea por un bien mayor, ya que esto puede ser interpretado como que ando haciendo muchas cosas, tantas, que no tengo tiempo de escribir, esa cosa que digo que me gusta, pero que me la estoy empezando a dejar de creer hasta yo, como lo de la lectura, me miento compulsivamente, que si que si que te gusta, me lo creeré entonces, porque si no puedo ni fiarme de mi mismo me tendré que dar la vuelta y regresar por donde he venido, buscando en que cruce me equivoqué de dirección.

En verdad parte de razón lleva eso que dice que la vida me tiene entretenido y que se me van cosas que en otros tiempos hubiera escrito ya no por que no tenga tiempo, que he visto a gente hacer malabares con una jornada, si no que soy mas de focalizar, parece ser, y esto significa que centro todo alrededor de una actividad y el resto están un tanto subyugadas a lo que ella dicte, de tal modo que si esta actividad principal me trae de cabeza pues olvídate de andar con “pérdidas de tiempo”.

Últimamente veo mucho loco por la calle, no el loco clásico, el de toda la vida, ese que te mira sin mirarte mientras habla sin estar en esa acera que pisa, de ese siempre te encuentras. Hablo de loco que somos todos por el hecho de que nos proponemos hacer algo bien en la vida.

Porque la verdad “Valer para algo” la oímos desde muy pronto, tan pronto como podamos notar -¡Oh! Horrorosa sensación- por vez primera, probablemente en nuestra mas tierna infancia que los demás esperan algo de nosotros.

-A ver cuando le quitamos el chupete, que ya es grande para llevarlo-
-Este niño está tardando en empezar a andar-
-¿Tu crees que es normal que aun no hable?, el hijo de Tal está muy espabilado-

-Disculpad, estoy aquí, el hecho de que no pueda comunicarme con vosotros fluidamente no significa que no me afecte lo que decís, ¡Basta ya de presión!, las cosas van llegando y cada uno tiene su camino. Tú por ejemplo, papa, te measte hasta los cinco años en la cama, eso se te ve en la cara, así que no tengas tanta prisa porque sea tan listo. ¿Sabéis qué? Que me cago en vuestros valores-

Y claro, a esas edades pues te cagas literalmente, te quedas tan a gusto y no te afecta tanto que quien te limpia las cacas quiera más y más de ti porque le observas con perspectiva y le dominas con heces.

De adulto, lo que significa que en algún momento ya te creíste lo que te decían,(de hacérselo encima y de ser mejor y más a contrarreloj ) estás perdido, vives esa verdad en tus carnes y crees realmente que todo tu alrededor te mira y espera algo mejor que lo que vio la última vez. Ya no vale con que digas “Dhadha” y des besos al aire, eso ya no encandila a nadie, ahora deberías saber 3 idiomas y comportarte como es debido.

Así que veo muchos locos, en verdad me los invento y a ese hombre de traje a medida, que desprende triunfo me da por ponerle chupete; quizás en otra vida con otros valores nadie viera necesario desprenderle de su afecto a tan insignificante artilugio, ninguna presión social activaría su ¿qué pensarán? y el haría una vida plena entendiendo plena tal como el entiende ese palabro.

Y desde luego que esa muchacha de allí sabe que andar de pie es mas rápido, pero que no la quiten de gatear todos los días un rato después del almuerzo, sentires tan animal, tan parte de la tierra que pisa no se lo va a negar nadie, de hecho compañeros de la oficina comparten esta visión a la vez que la de jugar con la tierra con las manos hasta dejarse las uñas.

Y si todos fuéramos como podríamos ser si solo nos hubieran ayudado a no tropezar y no a pisar exactamente las mismas huellas de los que ya pasaron por allí. No me refiero a los que van de estrambóticos por ahí, no son giros de 180 grados los que yo imagino que se necesitan para ser tu mismo, pero que se yo, algo sería diferente, seguro. Me voy a jugar al parque.

http://www.youtube.com/watch?v=WO69Gm7TGJw

sábado, 25 de febrero de 2012

De bastar ha con ver.

¡Oh! cansada mirada
de ti, mi lindo tesoro,
me llegas de lejos alada,
duerme que yo te adoro.

Sonrisa de hermoso linaje
en los labios de mi amada,
sé que ha sido largo el viaje
mas lo pudo la mirada.

De ustedes dos solo anhelo
con ansia su aparición,
que tanto me reconforta,
y entiendo de su recelo
a tan dura misión
pues la distancia no es corta.

lunes, 16 de enero de 2012

Saco de preguntas

Ni siquiera se sobre que quiero escribir, solo me viene desde hace tiempo algo a llamar a la puerta y me dice “escribe” pero ¿qué?. No se, no se en general nada y veo remota la posibilidad de saber certeramente algo alguna vez.

Por ejemplo, he visto una entrevista a Bruce Lee en la que habla sobre las diferentes artes marciales, el huía de las escuelas, de las clasificaciones, de los estilos, decía, y a esto quiero llegar, que un estilo es una cristalización de conocimientos, que una escuela entendida como dogma inalterable va en contra del ser humano, no es natural pues elimina la participación en lo que se realiza, nos limitamos a hacer lo que otros dijeron que debe de ser así, se acaba la creación, el agua se estanca.

¿Cuantas “escuelas” están con nosotros en cada momento del día?¿qué cambiamos?¿qué mejoramos?. En definitiva la cuestión es si le damos algo a nuestro entorno.

Me pregunto si lo que hago es lo que deseo o lo esperado y lógico basándome en experiencias ajenas. Me da por penar a veces que podría haber estudiado teatro, filosofía o literatura después de lo que ya he hecho, ser valiente y crear mi propia historia, ser mas artista, menos músico, mas pobre no porque está complicado, pero si más yo.

Un articulo que leí recientemente hablaba de que el mayor arrepentimiento que suele sobrevenirse a alguien en su lecho de muerte es el de irse de aquí sin haber sido fiel a si mismo, terrible, pero ¿cómo saber que estamos siendo fieles a nuestro yo mas profundo? Este yo está silenciado por años y años de anulación ¿y si ser tú mismo va en contra de demasiadas cosas? ¿como sabes que vas detrás de lo que quieres y no es que te has vuelto loco?¿y que me dices del miedo atroz a no saber si ser quien quieres ser será viable con el mundo establecido?¿sobrevivirás a tu yo?¿y si no lo alcanzas?¿podrías vivir sabiendo quien podrías ser sin haberlo logrado o es mejor convencernos de que otro yo no es posible?

En fin, quería volver a escribir y ya lo he hecho, os dejo un video, alguien lo posteó hoy en Facebook y me vino a la mente la idea de que yo quiero ser como esta niña cuando sea mayor.

http://www.youtube.com/watch?v=vaIo6ZySr_k

sábado, 22 de octubre de 2011

Distancia asesina.


Espérame -dijo él-
Pues no es el tiempo tan largo.
-Gritó ella- ¡Abrázame!-
agotada por el llanto.

La distancia se estiró,
adiós tiempo dado en ratos.
A parecer algo comenzó
lo que antes no era tanto.

-Espérame…- balbuceaba
al tomar su fría mano.
Ella yace en el diván,

en su lecho derramadas
las cartas de aquel verano
que decían que se amaban

martes, 18 de octubre de 2011

Tiempo de olvido



Tengo un reloj que cuenta
las horas en que de ti me olvido
y nunca lo escuche hacer tic-tac.
¿Sabes tú, sol, el motivo?

Sus agujas parecen ligeras
y aparenta estar bien construido.
Te aseguro que le he dado cuerda
y con mucho mimo lo cuido.

Mas debe ser que está roto,
un pequeño desajuste
que debo mirar yo con calma.

O pudiera ser, yo lo noto,
espero que no te disguste,
que tú siempre rondas mi alma.

viernes, 16 de septiembre de 2011

No es más


No es esto más
que un soltar lo que llevo dentro
No es esto más,
que decir "me alegro" o que "lo siento"
No es esto más y no es más esto
que un "adiós" y un "ahora vuelvo"

No quiero ahora plasmar
lo fuerte que aquí sopla el viento
Tampoco quiero contar
qué nombre susurra tan lento
Del hoy no me atrevo a hablar
pues debo arrastrar esto un tiempo
Que no es brutal alegría
pero tampoco es lamento.

Así escribió aquel pobre hombre al que, aun siendo joven, la distancia le podía, lo notaba el en su paupérrima rima, en sus ya tan gastadas por otros palabras y en su haber de nuevas responsabilidades adquiridas; que no dejaban, como había sido en el pasado, surgir a un estúpido y feliz "Yo" con su estúpida y feliz visión del mundo. Otras en cambio quedaban atrás: Aquella épica narración de aventureros medievales en Siena, aquel "este verano vamos a Gredos" o una mentira piadosa sobre un "intentaremos" y más de un "antes de irme te llamo".

Así, cansado y sin poder decir que triste pero sin que ese silencio esconda alegría, este pobre hombre se dispone a marchar a un lecho, que aun con los más exquisitos edredones, siempre se le presenta tibio, cercano a frio.
Necesita un golpe, esto el no lo entiende muy bien, pero el que crea que puede ofrecerselo, que se lo de, le hará bien.

jueves, 4 de agosto de 2011

Presunción de felicidad


Presunción, que bella palabra, casi como un nombre de mujer pero con una carga de corrección política que haría que la pobre que se llamara así muriese de pena. Y es que presunción ya casi nadie lo asocia con ese tipo galán, estirado, chulapo y vanidoso, el presuntuoso; demasiado retorcido. Y en estos tiempos que corren en los que con tanto cambio educativo (soñemos que para bien) los primeros que no saben muy bien en que instruir son los maestros nos encontraríamos con que alguien henchido de orgullo de ver que tantas horas delante de un sofisticado aparato que emite imágenes y sonidos y que lucha por hacerse tan fino que en el futuro venga incorporado en las paredes de las casas que no podremos comprar diga que no viene a cuento que le llames inocente.

Pues es tal el impacto de esta palabra en nuestras sienes que todos, como si de licenciados en derecho se tratase, gustamos de usar este palabro si la situación invita, haciendo con ello subir el postín de la conversación y atrayendo las miradas envidiosas de todos aquellos que, demasiado torpes, no vieron ese lugar propicio para llenar su boca de dicho tecnicismo y de admiración de aquellos que no vieron suficientes telediarios como para estar al tanto de tal verbal manjar.

Así pues por presunción (Afirmación que la ley da por cierta si no existe prueba en contra) somos todo lo que decimos y en cierto modo hacemos todo lo posible porque la “ley” no pueda demostrar lo contrario. Pero lo hacemos sin convencimiento, nosotros mismos (Ese superyó dividido por Freud: La "conciencia moral" que se refiere a la capacidad para la autoevaluación, la crítica y el reproche. “El ideal del yo” que es una autoimagen ideal que consta de conductas aprobadas y recompensadas.)conocemos las dos partes de nuestro ser.

De ahí que la presunción de felicidad solo sea emitida hacia el exterior sin ningún tipo de valor real para nosotros mismos.

Nos educan en que tenemos que ser felices pero no nos dicen cómo ni que es la felicidad y si eso fuera demasiado quizás bastara con que nos dijeran como buscar la nuestra propia pero no lo hacen, es un bien que se perdió en la inmensidad de humanos y siglos que nos anteceden. Solo logramos salvar los finales de frase: …para ser feliz, …y lo más importante es que seas feliz, …felicidad, lo que antecede a esto suele ser una marabunta de paparruchas que nos confunden y nos atrapan en su mentira de la peor manera, viviéndola.

Y así es como comenzamos a comprar 4x4 que prometen “te llevará al fin del mundo”,ropas de deportistas para ser atléticos, ropa de modelos para ser atractivos, yogures digestivos para estar sanos, niños apadrinados para ser buenos o revistas de ciencia para ser listos. Pero recuerda, una parte de ti lo sabe, la clave de la felicidad se nos perdió en el camino y no somos ni seremos jamás aventureros por tener un 4x4 ni atléticos o atractivos por la ropa, a tu cuerpo no le hace milagros ese dichoso yogurt, tu lavado de conciencia mensual por un módico precio no es suficiente y tú no sabes un carajo de nada aunque aciertes todas las preguntas del test de inteligencia y sabiduría que compras cada mes para asegurarte de que sigues siendo un genio; eso, eso no son más que parches de felicidad, creaciones de este nuestro sistema pues la gran mentira es que te dicen que seas algo que nadie está dispuesto a enseñarte a ser, probablemente y en gran medida porque tu felicidad no es rentable.