lunes, 12 de agosto de 2013

Descanso

Todo el café con sal no provoca el vómito de esta negrura, de este fango, esta ciénaga que se arrastra dentro de mi. Se aferra a mi con raíces oscuras como la médula del diablo que se contorsionan haciendo presa a todo bajo mi piel. No hay respuestas, esperanzas o finales que aun siendo fatales den por zanjado el asunto, y eso, el ver que el comienzo está ya tan lejos y que el final no se asoma, es lo que hace de cada dentellada la más insufrible de todas antes de que llegue la siguiente, que no tarda nunca demasiado.

No hay lágrimas, no hay sudor, es un dolor silencioso, no expuesto, se grita en el abdomen y se llora con los dientes, se pide clemencia con los ojos cerrados, crispados los parpados de tensión.

Camino una eternidad con los pies sangrantes pero inconsciente de todo lo demás que no es la lenta tumba que llevo dentro, el resto no pesa, no mata tan mal, no distrae lo suficiente y atormenta sin estilo, sin guión.

Pero dentro de mi no, la organizada opacidad en el vientre me llena y golpea escrupulosamente a jornada completa y sin descanso, insaciable del producto que crea, mi dolor, no se permite no ser eficiente para su propia causa.

No hay fin, los pies que ya son solo grietas de sangre caminan y el rojo horizonte siempre va por delante; maldito, se escapa, como el descanso que deja la muerte.


martes, 9 de julio de 2013

Contenedor de basura

No soy nada que sea constante, no tengo siempre la misma sombra, no doy los mismos pasos.
Fracasé en prometerte cosas, no he dado lo que no tengo y he perdido la paciencia.
Todo sería más fácil, pero solo será menos difícil. No tengo respuestas, me sorprendo, no quiero responder ahora. El espejo se niega, la barandilla me ha esquivado. No recupero el aliento, aun no, porque no estoy respirando. Soy extranjero en la belleza, no me entiende. No se de nada que pueda ayudarte, ayudarme; me estoy reconstruyendo, inseguridad. Hay un momento que llega, emana calor, responsabilidad. No soy especial si solo lo pienso yo. No soy para nadie. Oportunidad guiada, oportunidad intuida, desorientación. Defraudado, insultado, indignado, asqueado, lagrimas por detrás de los ojos. Mierda, mucha mierda. Dolores, cansancio, desánimo, pena. No entiendo nada. No quiero entender. Odio, si, odio a lo ilegitimo, lo desleal, falso, mediocre, autocompasivo, falaz, manipulador, venenoso.

Desanudar, lavar la cuerda, destensar, calmar, sanar, dormir;quiero volver a soñar.

lunes, 8 de julio de 2013

Películas vacias

¿Cual es el eslogan de una vida?
¿la música de tu historia?
¿tu frase lapidaria?
¿Cuantas balas enemigas fallan?;
¿hay trailler de lo que viene ahora?
¿cuantos giros en la trama?
¿cuantas escenas de cama?
¿cuantos fundidos en negro
antes de un nuevo mañana?
¿cuantas cosas nos perdemos
en estas dos horas vanas?

lunes, 7 de enero de 2013

Puertas

Cada vez que me voy algo me dejo 
y cuando regreso ya no esta ahí
y no por quejarme me quejo
pues siempre son cosas de mi.

En el dintel de la puerta un jirón
de niño me deje al salir
y al volver a por el balón adentro
mi niñez ya no estaba allí.

Creí que lo había entendido
creí que podría vivir
más ahora me atormenta
la idea de descubrir
que al volver de un viaje a la puerta
te haya perdido a ti.

domingo, 3 de junio de 2012

Agua

Es demasiado maravillosa y no está en las cosas que tenemos, agua de una fuente que intentamos coger con las manos sin saber muy bien como formar el cuenco que hará que no se derrame ni una gota. Y mientras tanto se nos va, en cada instante; a cada nueva esquina doblada que dejamos atrás un tramo menos nos queda por andar.

Se pierden tantos segundos sin darnos cuenta de su importancia, de su densidad, a veces siento breves e intensos momentos de vida y otras veces, al mirar al calendario siento que pasaron semanas sin que yo estuviera allí o aquí o en ningún sitio.

Podemos querer creer que la vida es mala, perra, traidora e injusta, pero la siguiente reflexión viene a mi casi siempre que caigo en aquello de tirar balones fuera:

El tiempo no depende de nosotros, tomaremos como certeza que aunque no hubiera nadie para contarlo o medirlo él continuaría allí, haciendo lo que hace, que no es más que pasar, ni demasiado rápido ni demasiado deprisa, solo pasa, antes de que nadie inventara la palabra "demasiado" el ya lo hacía. Me gusta llevar esta sensación de neutralidad a casi todas las cosas que suceden a mi alrededor, para tomar consciencia de que casi siempre soy yo mismo el que las adjetiva y les da un caracter positivo, neutro o negativo. Y aquí creo percibir una buena clave para ir aprendiendo a cerrar las manos formando un cuenco que deje perder la menor cantidad posible de agua.

Se trata sencillamente de intentar ver que las cosas no "te pasan" si no que solo "pasan" y tú que no eres nadie, estabas en ese momento en el entramado de sucesos que es desde cierto punto de vista la existencia.

Esto es una invitación a "colocar" cada cosa en su sitio, a percibir cada experiencia como un pedazo de barro húmedo que a nosotros nos toca sostener y moldear, una invitación en definitiva a proyectar una existencia positiva y a conocer los limites de nuestra fuera de voluntad con el fin último de ser felices.

domingo, 15 de abril de 2012

Fotografías de lo imborrable


Era cualquier noche de un año que ahora solo existe en la memoria de algunos, un año maravilloso por tantas razones.

Como decía era cualquier noche de aquel año y en la ciudad del viento, el frió aullaba fuera acariciando las ventanas con su sibilina voz.

Era aquel salón de paredes de cristal igualmente ajeno para los dos cuerpos que yacían cubiertos por una manta, dormidos en un pequeño sofá que albergaba acurrucado en una de sus paredes. Y tímidas eran las velas que luchaban por golpear con su luz a cada sombra, vencido ya su avatar, convertido, otrora fuego fulgurante, en polvo y cenizas, allá, en la chimenea.

Bandejas saqueadas y platos vacíos adornaban la superficie de la larga mesa que ocupaba el centro de la estancia y una botella de lambrusco reposaba desangrada por un crimen pasional.

Y cuando el viento no gritaba se escuchaban dos respiraciones que a veces eran solo una.

viernes, 13 de abril de 2012

Nuevo balance


De qué sucede si la persona equivocada llega al lugar equivocado tenemos muchos ejemplos en los tiempos que nos toca vivir. Cierto es que llevo teniendo esta sensación mucho tiempo y que he tenido que aprender a hacer retroceder a gente en el cargo que desempeñaba, hablo, para que no se me mal interprete, en el ámbito personal, hablo de uno de los efectos de la decepción, hablo de cuando pides a un amigo que dimita de su cargo.

Pero tranquilos, casi siempre escribo sobre cosas frías, pues en caliente el corrector del Word no me suele entender lo que escribo y además no me gustan los culebrones, será porque me picara una víbora cuando era “chiquito” que dicen en Latinoamérica.

Pero también está el otro lado de la moneda y quizás la razón por la que no haya escrito antes es porque no lo tenía para enfrentarlo a este lado oscuro del que he comenzado escribiendo.

Hablo en este caso de los nuevos descubrimientos, de las personas que damos por “conocidas” floreciendo en una segunda primavera (suena flower power pero así se va a quedar) en la que no es que nos muestren su mejor cara, simplemente es que nosotros la vemos. En definitiva no es esto más que un pequeño estandarte que llevaba tiempo queriendo enarbolar pero me faltaban convicciones, hechos. Estos han venido recientemente a mí. Y ahora lo puedo volver a decir (aunque por lo que parece ser la experiencia, podría tirarme añadiéndole matices a la frase): “Tengo una tendencia positivista con hacia las personas”.

Ok, no has sido un “Confió en la gente” o un “El ser humano es bueno en esencia” pero es un logro, os lo aseguro.