lunes, 18 de enero de 2010

Ojalá

Que la muerte no se acerque,
que no mire lo que amas,
que la mas fría de las damas,
con su mano no te toque.

Que su huella no te marque
en la piel estigma jamás
que la dejes hundida atrás
hasta que en tu haber no haya un porqué.

Cuando eso suceda, muchacha,
será que lo que tocaba viviste
no te preocupes, seras anciana

no te apenará la marcha
y no querrás lo que no tuviste
de toda esta vida vana.

domingo, 17 de enero de 2010

Momentos

El trágico liquido recorre su rostro, es tristeza, es alegría, el recuerdo es doloroso y tierno en partes desgarradoramente iguales.

"Tormentosa mente ¿Por qué haces esto?. Deja de jugar.

La esperanza le recorre otra vez y lo que mas teme es el vacio que dejará cuando se vaya de nuevo. Pero ahora le consuela, le alivia los pies de su alma ya cansada de la dureza del camino con la sola compañía de la amarga soledad.

"¿Qué mente perversa hizo que las lágrimas fueran saladas?"

Debieran ser dulces y así al llegar a la comisura de los labios poder confortarnos levemente en nuestra tristeza.

domingo, 10 de enero de 2010

Solo quiero dormir

Solo quiero dormir
dejate de soñar.
Yo quiero cerrar los ojos
dormir y descansar.

Solo quiero dormir
sin tener que ocultar
entre bellos matojos
la cruda realidad.

Solo quiero dormir
Sin tener que pensar
en aquellos carnosos labios
y en que no los pude besar.

Solo quiero dormir,
amor, déjame en paz.

lunes, 4 de enero de 2010

Cándido amor

Ya nunca más hablaré de penas,
ya nunca sufriré llanto alguno,
nunca más noches en vela.
Nunca más triste nunca
canciones tristes de amor

No habrá soledad en cama si no calor
lluvia que fueran lagrimas serán
húmedos besos de amor
corre a mi puerta y llama
corre niña, vida, sol.

Ingenuo soñaba el amante, dormía
borracho de ternura, musitaba:
-te amare siempre, mi vida.
No faltaré nunca, mi sol.
Te tengo aquí todo el dia…
A su lado, de pies, observaba
y reía a carcajada el desamor.

viernes, 1 de enero de 2010

Bienvenido

Hola 2010.

Se que no llevas aquí ni un par de días, asi que me gustaría ayudarte a entender de que va esto en cuanto antes para que disfrutes, para que la novedad no te agobie, para que funcionemos juntos.

No te puedo decir que lo tienes fácil, 2009 ha sido un gran año, gracias a él ahora valoro las cosas un poco mejor sin esperar a perderlas, gracias a él he descubierto en mi un superviviente que se adapta, que observa, que aprende, que mejora. Él me ha enseñado también que el limite lo pongo yo, mas importante, me ha mostrado que los limites no son siempre necesarios.

Ahora soy mas yo, ahora soy mas vosotros, los que ya estabais y los que habéis entrado en mi vida este año, unos abriendo la puerta de mi alma con cautela, otros haciéndola salir de sus goznes con vehemencia.
Temo que todo esto no perdure en mi memoria de forma nítida siempre, tú, 2010, me debes ayudar a estrechar estos nuevos y viejos lazos, tú y yo los cuidaremos.

Quiero tocar el cielo y tu me vas a ayudar, quiero volar.
Imagina una enorme rampa, imagina un tremendo tirachinas en lo alto de ella, yo estoy en el regazo de su potente goma elástica, la he tensado hasta este punto con la ayuda de varios años, ninguno de ellos lo hizo mal.
Tu volaras conmigo, quizás, o tal vez me ayudes a tensar un tanto mas la goma, no lo se, es difícil saber hasta donde llegaremos juntos pero tengo esperanzas puestas en ti.

2009 ha sido duro conmigo a veces pero me ha hecho creer en mi, conocerme, amarme y odiarme mas sincera y justamente, no espero menos de ti 2010.

Sin mas por el momento y a tu entera disposición a partir de ahora.

Adrián.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Viaje al sur


El cabo quedo suelto y el marinero que quedaba allí a lo lejos lo recogió.

La barca poco a poco se fue separando del muelle y el pedazo de agua que la alejaba de allí se fue haciendo enorme hasta que la tierra desapareció de mi vista.

El viento soplaba golpeándome la cara con su tenue mano a la vez que hinchaba la vela como si quisiera desgarrarla, la espumosa mar besaba los costados de mi diminuto bote.

El cielo parecía estar a un palmo de mi cara y alcé mis dedos para sentir su suave tacto.

El resplandeciente sol iluminaba la inmensidad del océano jugando con la sombra que proyectaba el mástil en su superficie.

“Podía ir a donde quisiera, nada estaba demasiado lejos, nada era inalcanzable”

Una primigenia alegría emergió de mi abdomen llenando en un segundo todo mi cuerpo de una energía vital señalada por un brutal escalofrío que hice desembocar en un vigoroso alarido de libertad.

“quizás fuera al sur”

------------fin-----------

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Embarcaciones urbanas


De noche, en penumbra, viajaban sin dirección ni rumbo real por un lago Estigia convertido en ciudad para los mortales, una Venecia de asfalto, para todos aquellos que vivos estaban muertos para los que buscaban sobrevivir a un día mas, también.

Aquellos particulares Carontes de rostros mil evitaban el trámite de la moneda en la boca y daban facilidades como bonos de viajes o gratuidad a los ancianos, pues para ellos era un reto conseguir desgastadas almas que se quedaran desfallecidas en los asientos de su moderna canoa. Al final del día, si es que para ellos existía descanso en su ejercicio, contrastaban cifras y jactabanse de sus presas.

“Repleto de almas de hombres y mujeres mi baúl está”

De pie, entre efímeros transeuntes, observé.
Sus caras me contaron sus historias, sus rostros matizaron mi imaginación, que incauta viajó por cada una de aquellas vidas resumidas en retratos colgados de cuerpos que bailaban sin querer o poder evitarlo al son de aquellos navíos rojos que surcaban repetitivamente las mismas calles.
Desgarradoras contradicciones entraron sin cederse el paso en mi corazón contagiándome a la vez de derrotador cansancio y energía arrolladora. Sentí gozo y tristeza, risa y llanto, lujuria y recato, pasión y frialdad, agitación y paz simultanea y atrozmente y a punto estuve de perder la cordura. Rumbos diferentes en una misma dirección. Vida y muerte en asientos adyacentes.

No lo aguanté, bajé en la siguiente parada figurándome una ligera frustración en el conductor. El resto del camino hasta casa lo haría a pie, por la orilla.